Las canciones seguían sonando una tras otra: Miss America, Techno girl, Hold the world... ¿Me tenía que pasar éso a mi? No podía seguir adelante. Seguí llorando sin parar, tenía los ojos hinchados por las lágrimas, no podía dormir. No sin él. Fue una noche larga. Tomé unas cuantas tilas y un vaso de leche, pero dormí muy poco. A la mañana siguiente, lo primero que oí fue la voz de Dessy.
- ¡Sarah! - dijo corriendo hacia mi. Yo estaba despierta y con una cara seguramente espantosa - ¿Qué ha pasado?
- Ha sido un error...
- ¿Un error? ¿El qué? - Dessy se extrañó.
- Él ha dicho que yo he sido un error.
- No... ¿Edward?
Asentí. Aún estaba llorando y no tenía fuerzas.
- No me lo puedo creer... Espera, ahora vuelvo.
Corrió escaleras arriba y la oí gritar. Después de unos segundos, los tres estaban bajando.
- Edward, ¿qué es eso que le has dicho a Sarah?
- Nada que no sea verdad - respondió muy serio.
- ¡Edward! - protestó John.
- Le parece una estupidez que me preocupe. ¿A ti te gustaría que Dessy te dijera eso? ¿Eh?
- Pues no, no me gustaría, pero nunca, ¡en la vida!, le diría que ella fue un error. ¡Jamás, Edward, jamás!
- Bueno, no sé si Sarah te ha contado lo que pasó anoche... - dijo Edward mirando serio a Dessy.
- Pues... no. Sarah - se acercó a mi - ¿qué ha pasado?
- "Eso". - me avergoncé.
Dessy abrió mucho los ojos y se giró hacia Edward.
- Edward, eres despreciable, te lo digo totalmente en serio.
- Bueno, Dessy, tampoco te pases - dijo John, intentado defender a su hermano.
- ¿Que no me pase? ¡Ahora lo entiendo! ¡El error ha sido para él lo que pasó anoche! ¿Acaso no tienes cerebro? ¡Le has destrozado! - Dessy se notaba muy enfadada.
- Dessy - intenté pronunciar entre sollozos -, déjalo. No te pongas así. - negué con la cabeza.
- Pero Sarah... - se agachó en frente de mi -, no puedo quedarme callada, entiéndelo.
- Entiendo que te sientas así... bueno, más o menos. Pero déjalo, no tienes que luchar esta batalla por mi.
Dessy se alejó, miró de reojo a Edward y subió las escaleras corriendo. John fue detrás de ella con mucha prisa.
Durante unos segundos Edward me miró. Y yo aparté la vista. Pero seguí sintiendo su presencia allí. Volví a dirigir mis ojos hacia él, y me mantuvo la mirada con un semblante serio.
- ¿Qué? - dije con una voz débil. A penas podía articular palabra.
No me contestó y comenzó a subir las escaleras con tranquilidad.
- Al menos podrías hablarme...
- Ya lo he dicho todo - y desapareció en el piso de arriba.
Éso no iba a quedar así.
Me quedé dormida durante, más o menos, un par de horas. No desayuné y casi no comí nada. Por la tarde, Dessy y yo nos quedamos solas en el salón.
- Dessy, es que... hubo un motivo.
- ¿Un motivo?
- Sí... A ver, como ya sabes, ocurrió "eso".
- Sí.
- Pues es que... nos olvidamos de lo más importante.
- ¿No hablarás de los...?
- Preservativos, sí.
- ¡Sarah...!
- ¡Lo sé, lo sé! Le dije que hoy me tomaría la píldora, que podíamos seguir. Total, ya había ocurrido, no podíamos dar marcha atrás. Él se negó, le dije que era una estupidez y bueno...
- ¡Vamos ahora mismo a por la píldora Y un test de embarazo!
- ¡Qué dices! ¡No voy a ir ahora!
- Sarah, vas a venir conmigo por la cuenta que te trae.
- ¡Que no, Dessy!
- Pues voy yo a buscarlos. Tú quédate aquí.
No pude decir nada, porque en cuanto abrí la boca ya estaba saliendo por la puerta.
Me quedé allí sola, pensando en lo mal que lo pasaría Dessy pidiendo esas cosas en la farmacia, con lo vergonzosa que era...
Al cabo de veinte minutos apareció con todo en las manos.
- Podrías haberlo guardado...
- Sí, claro, en el bolsillo mágico de Doraemon, ¡¿no ves que no llevo bolso?!
- Bueno, perdón...
- Lo siento por ser borde, pero es que... lo he pasado fatal pidiendo esto... Bien, ahora toma la píldora - me cogió la mano y me puso una pequeña pastilla encima.
Fue a la cocina y llenó un vaso con agua para después traérmelo.
- Toma.
Cogí el vaso, puse la pastilla en la boca y bebí toda el agua de golpe. Estaba muy fría, tuve que hacer un gran esfuerzo para que pasara por mi garganta.
- Bien. Ahora ve al baño, y ponte esto - me ofreció el test de embarazo.
- Dessy... acabo de tomarme la píldora, no creo que haga fal--
- ¡Que vayas!
- Vale, vale... - me deshice de la manta y fui al baño. Aún seguía sin pantalón y con una camiseta larga.
Cuando me senté en el váter abrí la caja y miré las instrucciones. No podía ser muy difícil, ¿no? Hice caso a lo que decía el papel, no quería meter la pata. Cuando terminé, me volví a colocar bien la ropa y me lavé las manos. Lo peor, vino cuando miré la prueba. Pegué un grito impresionante, que no me extrañaría si lo hubieran oído John y Edward.
- ¡¿Sarah?!
Salí del baño pálida como la leche.
- Dessy, míralo tú misma... - le acerqué la prueba.
- ¡¡¡Sarah, dios!!! ¡¡Que estás embarazada!! - se quedó con cara de tonta. Normal.
- Hombre, con la píldora no pasará nada, ¿no?
- Mañana vuélvete a hacer la prueba. Si te da negativo es que ha hecho efecto, si no es que te la has tomado tarde...
En esos momentos llevaba una pequeña parte de vida dentro de mi, una pequeña parte del Edward que había perdido. Eso me daba esperanzas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario